viernes, 7 de septiembre de 2007

Semen

Si te masturbo, que tu chorro golpee mi pecho y empape mi camisa. 
 Si te la mamo, que tu descarga sea infinita y corra por mi sangre.
Si te penetro, que tu leche mane espontánea como savia de árbol herido. 
Si me penetras, que la siembra sea profunda apuñaleando mi cuerpo.

(Para E., más de diez años después)

2 comentarios:

Rafael Valladares de la Santa Cruz dijo...

Ah, jajaja, qué horror! Es muy cierto que el semen ciega, igual que el orine... y qué fastidio, ambos fluidos son tan divertidos para jugar con ellos! Saludos

Lascivus dijo...

Rafael, gracias por pasar por acá... Qué suerte recibir visitas de puro "cuarto bate" ;o)
¡Cordial saludos!